Cómo quitar el dolor de ombligo: 15 causas y sus remedios más eficaces

Actualizado: 5, julio 2019
¿Sientes un extraño dolor en la zona del ombligo? Conoce sus 15 causas más comunes y los remedios más eficaces para quitar rápidamente el dolor de ombligo.
Cómo quitar dolor de ombligo
Cómo quitar el dolor de ombligo: 15 causas y sus remedios más eficaces
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¿Sientes un severo dolor anormal en tu abdomen y no sabes bien qué significa? ¿Cuáles son las causas más comunes y los remedios más eficaces para quitar el dolor de ombligo? ¿Qué podemos hacer y cuáles son los tratamientos más efectivos para hacer desaparecer ese dolor cuanto antes?

El dolor abdominal en la zona del ombligo puede tener diversas causas que generan esa sensación tan desagradable como característica.

Aunque la mayoría de las ocasiones este dolor está generado por gases, un resfriado o una mala digestión, la realidad es que esto puede desembocar en incomodidad, pinchazos y dolor abdominal o dar lugar a complicaciones más graves que requieran de intervención médica inmediata.

Existen casos en los que el dolor desaparecerá por si solo al cabo de unos días, como los gases, mientras que en otros, como cuando se trata de apendicitis, necesitaría de intervención médica inmediata.

15 causas comunes del dolor de ombligo y cómo tratar cada una

Existe una amplia variedad de causas para el dolor de ombligo, que van desde el hipo hasta daños de los órganos mayores. Si sientes dolor cerca de tu ombligo y este viene acompañado de algún otro síntoma, entonces quizá puedas encontrar a continuación alguna explicación a tu malestar. Debes saber que todas estas causas también pueden ser síntomas de otra enfermedad, así que presta atención a tu propio cuerpo para determinar si pudiera ser algo más.

No olvides que solo un doctor podrá darte un diagnóstico fiable, por lo que si sientes que el dolor es intenso y duradero en el tiempo, lo mejor es que acudas a la consulta para someterte a un chequeo médico.

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Gases

Además de molestos, también pueden llegar a ser muy dolorosos. Suelen confundirse frecuentemente con cálculos biliares, apendicitis y, a veces, con problemas del corazón. Si el dolor de los gases no interfiere en tu vida diaria, entonces no hay nada de lo que preocuparse.

Sin embargo, es muy aconsejable acudir a un doctor si la presencia de gases se prolonga más de lo habitual, generando dolor, heces con sangre, náuseas y/o vómitos, dolor de pecho, pérdida de peso y cambio en la consistencia y color de las heces.

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Resfriado

Los resfriados pueden causar variedad de efectos en el organismo, entre los que se encuentra el dolor abdominal en la zona del ombligo.

Para tratar el resfriado es importante conocer cuáles son sus causas. En algunos casos, modificando algunos aspectos del estilo de vida puede ser el paso maestro para solucionar los dolores generados por un resfriado. Por ejemplo, bebiendo más agua, comiendo más fibra o haciendo ejercicio de manera regular suele ser suficiente para acabar con el problema en la mayoría de las ocasiones. No obstante, en otras ocasiones puede significar que existe una enfermedad subyacente y lo mejor es acudir a un médico.

Si consideras que tu dolor de ombligo tiene algo que ver con un resfriado, prueba a modificar tus hábitos alimentarios y de deporte. Si persiste, acude al médico para que el doctor te aplique el tratamiento que considere apropiado basándose en tus síntomas.

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Indigestión

Los problemas de indigestión raramente vienen solos, ya que suelen ser síntoma de una enfermedad inminente.

Si sientes dolor en tu abdomen, nauseas y vómitos, quemazón en el estómago y en la parte alta del abdomen, sensación de pesadez durante o tras la comida, gases o sabor ácido en tu boca, entonces puede que te encuentres ante un problema digestivo.

Aunque suele ser un problema frecuente, en determinadas condiciones la digestión puede ir asociada a úlceras o el reflujo de ácidos. En este caso lo mejor es evitar comidas picantes, comer más despacio para evitar tragar aire y reducir la ingesta de calorías una vez llegada la noche.

Si a pesar de estos cambios, tu indigestión continua persistente, entonces es el momento de visitar a un doctor.

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Alergia alimentaria

La mayor parte de las ocasiones, las alergias a los alimentos son provocadas por uno de 8 alérgenos: trigo, soja, leche, huevos, cacahuetes, nueces, pescado y marisco.

Entre las reacciones alérgicas más comunes podemos encontrar: vómitos y molestias estomacales, urticaria, problemas respiratorios, mareos y vértigos, baja presión arterial, tos, shock anafiláctico o hinchazón de la lengua.

Las reacciones alérgicas a la comida suelen producirse un par de horas tras su consumo. Si crees que tienes alergia a algo que has comido, es muy importante que anotes qué alimentos has consumido, los síntomas que estás experimentando y cuándo aparecieron por primera vez a fin de que tu médico pueda prescribir el tratamiento correcto para tu caso.

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Intolerancia a la lactosa

La intolerancia a la lactosa hace que aquellos que la padecen sean incapaces de digerir la lactosa. La lactosa es el azúcar que se encuentra en la leche. Puedes nacer siendo intolerante a la lactosa o puedes desarrollarlo a lo largo del tiempo.

Si sufres: gases, cólicos, náuseas, vómitos y/o diarrea y, además, notas incomodidad en la zona abdominal es posible que sea porque eres intolerante a la lactosa. Si los síntomas persisten, lo mejor es que acudas a la consulta del médico para que pueda confirmar si verdaderamente sufres intolerancia a la lactosa.

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Intoxicación alimentaria

Podemos encontrar multitud de tipos de intoxicación por alimentos, que dependerá exclusivamente de qué tipo de contaminante hayamos ingerido. Entre los síntomas más frecuentes ante una intoxicación alimentaria encontramos: dolor y molestias abdominales, vómitos, nauseas, diarrea y fiebre.

La mayoría de las veces se resuelve tras uno dos días, pero si el dolor es extremo, si has tenido diarrea durante más de tres días, o empiezas a ver borrosos o tus extremidades se estremecen, entonces lo mejor es acudir al médico cuanto antes.

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Gripe estomacal

La gripe estomacal puede aparecer de repente con efectos devastadores y puede resultar agotadora y obligarte a pasar largas jornadas en el cuarto de baño. Puede ser causada por una gran variedad de virus que afectan al sistema digestivo. Resfriado, fiebre, nauseas, vómitos, diarrea y dolor y molestias abdominales son algunos de los síntomas que provoca una gripe estomacal.

Ante esta situación, lo más recomendable es beber suficiente agua para mantenernos hidratados y comer alimentos simples como arroz, tostadas o plátanos. El descanso también juega un papel fundamental en la recuperación. Si muestras signos de deshidratación, vomitas o defectas sangre y tu fiebre aumenta, lo mejor es que consultes con el doctor lo antes posible.

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Efectos secundarios de alguna medicación

Algunas medicinas pueden tener un doble efecto en nuestro cuerpo. Las nauseas es uno de los efectos secundarios más frecuentes que podemos encontrar. También puede darse el caso de que un tratamiento interfiera con otro, dando lugar a síntomas nuevos y mucho peores.

Si sientes un extraño dolor abdominal y estás bajo el tratamiento de una o más medicinas, lo mejor es consultar con el doctor para que pueda cambiar tu tratamiento.

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Infección del tracto urinario

Tanto hombres como mujeres pueden sufrir una infección del tracto urinario. Sin embargo, este tipo de padecimientos suele ser más común en mujeres. Si sufres: dolor o presión en la zona baja del abdomen, cambios en el color, sangrado o en el olor de tu orina, sensación de quemazón al orinar, fiebre o ganas frecuentes de orinar incluso cuando acabas de hacerlo es porque quizá estés ante una infección del tracto urinario. En este caso lo mejor es realizar una visita al doctor para que puede hacer un test de orina que le permita conocer cuál es el mejor tratamiento para ti.

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Hernia

El estómago, la vejiga y los intestinos son órganos abdominales que tienen puntos débiles.

La hernia se produce cuando parte de un órgano es desplazado, sobresaliendo así del músculo o pared de tejido que lo contiene, dando lugar a un bulto. El abdomen es una de las zonas donde se concentran la mayor parte de las hernias debido al gran número de órganos que se encuentran aquí.

Entre los tipos de hernia más comunes que podemos encontrar, aquellos que provocan dolor de ombligo son: las hernias de vejiga, de estómago de intestino y de ombligo.

Si sientes hinchazón en la zona del abdomen o la ingle que se disimula al recostarte; pesadez en el abdomen acompañado de sangre en las heces o resfriado; y/o molestias en el abdomen e ingle al levantar peso o hacer esfuerzos considerables, puede que se trate de una hernia. En tal caso, lo mejor es acudir al médico para que confirme que se trata realmente de eso.

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Apendicitis

Los síntomas más comunes que te ayudarán a descubrir si se trata de apendicitis son:

  • Dolor cerca del ombligo o en la parte abdominal superior que se desplaza hacia la zona inferior derecha del abdomen.
  • Pérdida del apetito.
  • Náuseas o vómitos debido al dolor abdominal
  • Fiebre alta
  • Incapacidad para expulsar gases

Si sufres los síntomas de apendicitis es muy importante acudir al médico rápidamente, ya que la apendicitis se considera como una emergencia médica dada la gravedad del potencial de sus complicaciones.

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Embarazo

Son muchas las razones por las que una mujer puede sentir dolor, y una de ellas pasa por saber si puedes estar embarazada.

El dolor de ombligo suele ser más común en el segundo y tercer trimestre ya que el vientre se encuentra en plena expansión.

La intensidad del dolor depende de algunos factores, pero finalmente suele desaparecer sin complicación.

Algunas de las causas más frecuentes de este dolor durante el embarazo son:

  • Estiramiento de la piel y los músculos
  • Presión heredada del útero en expansión
  • Hernia umbilical

A menos que sufras vómitos, calambres, hinchazón, sangrado o fiebre, tan solo se trata de un dolor temporal que desaparecerá en poco tiempo.

Síndrome de Crohn

Esta es una de las dolencias más graves que se pueden presentar en la zona del ombligo. Este síndrome se caracteriza principalmente por la inflamación de alguna parte del tracto digestivo, con un dolor proveniente de algún lugar del estómago y los intestinos.

Mientras que las causas del síndrome de Crohn son genéticas, el dolor puede ser activado por factores ambientales. Algunos de los síntomas más típicos son: dolor de vientre, diarrea frecuente, pérdida de apetito, fiebre, bajada de peso y anemia.

Si presentas estos síntomas durante un prolongado periodo de tiempo, visitando a un doctor podrás encontrar una solución a todos estos malestares. El síndrome de Crohn es una enfermedad sin cura que requiere cuidados específicos y que puede llevarte de peores a mejores periodos a lo largo del tiempo. Cuanto antes visitas a un médico, antes podrá ponerte en tratamiento para que puedas sentirte mejor rápidamente.

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Cirugía

Si acabas de salir recientemente de algún procedimiento quirúrgico relacionado con tu abdomen, es bastante probable que experimentes cierto dolor en el área de tu ombligo como resultado del trauma que tu cuerpo ha experimentado a lo largo de la intervención.

En la mayoría de las ocasiones, el dolor desaparecerá por si mismo al cabo de un tiempo, pero si se convierte en persistente o aumenta y desemboca en fiebre, nauseas, vómitos o diarrea, entonces la mejor opción es consultar con tu médico tan pronto como puedas.

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Úlcera

Sentir dolor cerca del ombligo también puede síntoma de una úlcera.

Las úlceras son erosiones del tracto digestivo que pueden haber sido desarrolladas por diversidad de factores, como hiperacidez, infecciones bacterianas y estrés. Las úlceras pueden ser mucho más graves cuando se consumen alimentos ácidos y picantes o cuando te encuentras psicológicamente afectado. En los casos más graves, las úlceras pueden dar lugar a síntomas mayores, como sangrado intestinal que requerirán de la intervención inmediata de un médico.

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¿Cuándo debo empezar a preocuparme realmente por mi dolor de ombligo?

En muchas ocasiones, el dolor de ombligo es debido a una mala digestión o al haber consumido alimentos ácidos o muy picantes. Aunque en ocasiones el dolor tiende a desaparecer pasado un tiempo, existen otras tantas circunstancias en las que se debería solicitar ayuda médica en el menor tiempo posible. Algunas de las situaciones antes las que deberíamos acudir rápidamente a un médico se encuentran:

  • Fuerte dolor.
  • Dolor intermitente.
  • Dolor abdominal persistente durante un largo periodo de tiempo.
  • Vómitos incontrolables o incapacidad para poder mantener la comida en el estómago durante dos o más días.
  • Deshidratación, como orina oscura, debido a una retención de líquidos.
  • Heces con sangre o muy oscuras.
  • Dolor a causa de una lesión en el abdomen.

No obstante, existen otras muchas situaciones donde el dolor de ombligo es tan fuerte y persistente que lo mejor es visitar a un médico para que pueda ayudarte de la mejor manera posible.

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¿Cómo eliminar definitivamente el dolor de ombligo?

Si te decides a visitar a un médico para que te ayude en el diagnóstico de lo que te sucede es recomendable que le aportes información sobre el dolor en el ombligo que estás padeciendo lo más detallada posible, así como la duración y gravedad de los síntomas que vengas presentando.

  • Consistencia del dolor. ¿Es un dolor permanente o esporádico? ¿Aparece solo cuando te mueves? ¿Qué movimientos son los que te producen ese dolor? ¿Es igual el dolor por la mañana que por la noche o parece que el dolor siga algún ciclo?
  • Tipo de dolor. ¿Tan solo sientes una molestia en la zona del ombligo o es un dolor tan extremo que te impide moverte? ¿Lo sientes en la superficie de la piel o más bien se trata de algo en el interior de tu abdomen?
  • Tiempo que has venido sufriendo dolor, así como otros síntomas. ¿Has sufrido alguna enfermedad recientemente? ¿Alguna vez has sentido un dolor igual en el pasado? ¿Tienes fiebre?
  • Información digestiva. ¿Has tenido un movimiento intestinal habitual? ¿Qué tal es su consistencia? ¿Has tenido diarrea, gases o algún otro tipo de problema en los intestinos?

Recuerda que cuanta más información aportes, más preciso será el diagnóstico de tu médico. Empieza enumerando los síntomas, su gravedad y duración lo antes posible y consúltalo con el doctor tan pronto como te sea posible.

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