Cómo estudiar más rápido

¿Un examen se avecina y tienes la sensación de que todavía no sabes nada aunque el tiempo se te esté echando encima? ¿Qué hacer para aprovechar mejor nuestros recursos a la hora de prepararnos un examen en tiempo récord? ¿Cuáles son los secretos que siguen todos esos que sacan calificaciones tan altas en todos sus exámenes pero que parece que no estudian nunca?

La obligación de estudiar es una de las cosas más aburridas que tenemos que hacer en esta vida.

Hoy en día, el sistema educativo nos obliga a estudiar y absorber grandes cantidades de información, en ocasiones innecesaria, y que olvidaremos poco tiempo después de hacer el examen.

Hasta que no cambien mucho las cosas tendremos que buscar la manera más eficaz de asimilar esa información para utilizarla de manera efectiva y útil en nuestra vida diaria pero, sobre todo, para aprobar los tediosos exámenes.

No te preocupes si tienes un examen duro o te queda poco tiempo, puesto que estas rutinas te pueden ayudar a mejorar nuestros resultados de manera instantánea.

8 secretos para estudiar mucho más en menos tiempo

Cada persona tiene una forma diferente de estudiar, dependiendo de su habilidad para asimilar y retener información o su capacidad para memorización quizá conviene más una metodología o tal vez otra.

Por suerte, existe una serie de técnicas que cualquiera podrá utilizar a la hora de enfrentarse al estudio de un examen inminente y superarlo con éxito absoluto.

1. Detecta lo realmente importante

Echarle un primer vistazo a todo y conseguir identificar el contenido prioritario del secundario significa entender qué tiene más probabilidades de entrar en el examen.

La clave no es saberse el 100 % de la materia a evaluar, sino de dedicar algo de tiempo a predecir qué es lo que va a caer para centrar nuestros esfuerzos en entender qué es lo necesario para aprobar:

  • Haz una lectura general del texto identificándo las ideas generales y las ideas secundarias.
  • Subraya aquello que resulte más importante. Puede que todo e parezca igual de relevante, por eso procura eliminar cosas y quedarte con lo fundamental.
  • Utiliza diferentes colores para ir clasificando los apartados y el orden de relevancia.
  • Identifica cuál es la información que te aporta el texto y tenla muy clara en la mente. Normalmente se suele explicar una idea global y luego se va acompañando de elementos característicos y detalles.

El objetivo es conseguir una versión resumida que facilite la tarea de digerir todos los datos de manera más condensada pero que nos dé garantías de que podemos aprobar.

2. Simplifica y vencerás

Los mapas conceptuales o esquemas nos ayudan a organizar la información que recibimos.

Escribe palabras principales que designen cada apartado. A la hora de estudiar mucho contenido un esquema elaborado por nosotros mismos nos facilitará mucho a la hora de desarrollar el tema.

3. Visualiza con la máxima nitidez

Visualizar lo que estás estudiando te ayudará a comprender mejor su significado. Imagina una escena que aparezca lo que estás leyendo, los colores que hay, las formas, las sombras… Aunque estés estudiando física o, incluso, lengua. Trata de ver y darle detalles a tu imagen.

Existe un curioso método mnemotécnico que a mi me ayudó bastante a la hora de aprobar más de un examen con muy buenas notas. La realidad es que es una técnica tan sencilla como eficaz y para ponerla a prueba tan solo es necesario que sigas unos cuantos pasos.

El palacio de los recuerdos -o el método de loci- es una poderosa técnica mnemotécnica que te ayudará a asentar todas las bases de tu aprendizaje de manera efectiva y realmente divertida.

Para llevar a cabo este entrenamiento, tan solo deberemos:

  1. Elegir un lugar que nos resulte familiar, como nuestra casa, nuestro centro de estudios o nuestro trabajo.
  2. Diseñar un recorrido por el lugar elegido e ir asignando cada concepto que quieras aprender a los objetos imaginarios que coloquemos a lo largo del itinerario.
  3. Para acceder a cada concepto tan solo deberás recorrer tu palacio de la memoria y acceder a cada recuerdo de manera rápida mediante los objetos que hayas colocado en tus habitaciones imaginarias.

Es importante que siempre escojas un objeto que no exista realmente en cada lugar de tu palacio . Por ejemplo, si eliges construir tu palacio de los recuerdos utilizando como modelo la casa donde vives ahora mismo, puedes recrearla en tu mente exactamente tal y como es, e imaginar cada concepto como un objeto que no esté realmente ahí, pero siempre puede estar en cualquier parte, como dentro de un cajón o debajo de la cama. Sin embargo, tampoco conviene abusar y siempre es mejor utilizar más estancias que focalizarnos en una para volcar toda la información.

Esta técnica es ideal a la hora de intentar recordar debido a los detalles que vamos dando en nuestra mente pero, en cualquier caso, no se trata de un método infalible por mucho que la ficción se haya empeñado en hacernos creer, no obstante, con un poco de práctica la verdad es que sí que puede dar grandísimos resultados.

4. Cuéntaselo a alguien

Bien un amigo, un familiar o a tu mascota. Explica lo que has aprendido. No hay mejor forma de aprender algo que contárselo a alguien dando explicaciones y argumentos.

Con un poco de implicación por ambas partes conseguirás aprovechar mejor el tiempo de tus sesiones de estudio y te será mucho más fácil asimilar todo el conocimiento.

5. ¡Pasa a la acción!

Aquí es donde el estudio se convierte en significativo.

Intenta buscar la aplicación práctica de lo que has estudiado. Trata de darle vueltas a tu imaginación y mira en qué situaciones de la vida daría se podrían utilizar. El mero hecho de buscarle una utilidad práctica hará que el conocimiento se fije mucho más en tu memoria.

Simular un caso de examen real te ayudará a ponerte en contexto y comprobarás realmente qué ha aprendido de verdad. Intenta que todo sea lo más parecido a la realidad: un escritorio en un lugar silencioso y programa una alarma que te avise de que el examen ha terminado. Esta es, sin duda, la mejor manera de descubrir si estamos totalmente preparados para la prueba oficial.

6. Piensa siempre en el final

La motivación juega un papel fundamental, ya que es el combustible que nos impulsa a seguir y seguir.

Es importante que tengas presente el por qué lo haces. Cierra los ojos y visualízate aprobando el examen. Piensa en la satisfacción personal que vas a sentir. Esto te ayudará en momentos difíciles para seguir avanzando y alcanzar tu meta.

7. Aprovecha tus puntos fuertes

Quizás por la mañana, por la tarde o por la noche. Hay momento del día en los que somos capaces de rendir más.

Utiliza esos momentos para ponerte manos a la obra y dar el 100% de tu rendimiento.

8. Permítete el placer de relajarte

El descanso, tanto para la mente como para el cuerpo, es fundamental a la hora del estudio.

Recuerda dormir un mínimo de 8 horas diarias para conseguir tu máxima capacidad de concentración. Puedes utilizar algunas técnicas de relajación como la meditación o la música para antes de irte a la cama conseguir un mayor descanso.

La clave para un aprobado seguro pasa por un estudio eficiente de la materia de examen, por eso mismo, contando con las mejores técnicas te asegurarás de obtener una calificación tan alta que ni te la imaginas.

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