¿Cómo saber si soy estéril?

¿Deseas con todas tus ganas tener un hijo pero no logras conseguirlo? ¿Crees que tú o tu pareja podriaís ser estériles y quieres salir de dudas de una vez por todas? ¿Sabes que existen ciertos factores que podrían estar causando que no te puedas reproducir?

Hoy día muchas parejas desean concebir hijos y lo intentan una y mil veces sin tener resultados deseados.

Hay que mencionar que concebir un hijo es un proceso complejo que requiere tiempo y constancia porque varía en función de cada pareja el tiempo necesario para conseguirlo.

Las parejas tardan un promedio entre 6 y 18 meses en conseguir un embarazo.

Puede parecer un proceso simple, pero en él intervienen varios elementos que necesitan completar un complejo proceso natural, para lo cual es requerido algo de tiempo, por eso es importante ser muy paciente y no desesperar.

Es normal que tras meses de intentos fallidos las parejas se empiecen a sentirse impaciente y que sea la propia ansiedad la que pueda estar causando el bloqueo en el proceso de gestación, ya que los nervios alteran la ovulación y eso es lo último que se pretende cuando el objetivo es concebir un hijo.

Cuando suceden estos casos se suelen realizar pruebas y exámenes médicos para verificar si existe esterilidad en alguno de los miembros de la pareja.

No obstante, es importante tener en cuenta que la esterilidad es diferente de la infertilidad.

  • La primera es la incapacidad para llevar a cabo un embarazo porque los gametos o los órganos sexuales no funcionan correctamente.
  • La infertilidad es la imposibilidad de concebir una gestación.

Los especialistas contemplan el diagnóstico de infertilidad si la pareja lleva intentando concebir el embarazo durante más de 1 año siendo menores de 25 años y más de 7 meses cuando son mayores.

Para saber si eres una persona estéril la única manera 100 % fiable de descubrirlo es acudiendo al ginecólogo para que realice las pruebas necesarias para detectarlo.

Los resultados de las pruebas son inmediatos, así que el ginecólogo puede asesorarte con las múltiples soluciones y tratamientos que hay.

Se debe tener en cuenta el estilo de vida que también influye, los malos hábitos terminan pasando factura al organismo y en este caso dificultando la gestación, por lo que es importante llevar una vida saludable y una actitud positiva.

12 factores importantes que intervienen en la esterilidad

Aunque solo un médico podrá decirte si eres de verdad eres esteril, existen ciertos aspectos que podrían estar impidiendo que tengas hijos.

Si has intentado todo para tener un hijo y sospechas que podrías ser estéril, echarle un ojo a esta lista quizá te pueda dar alguna pista de qué es lo que está pasando.

1. Periodo menstrual

Es importante que tengas controlada la cantidad de sangre que expulsas durante tus periodos, los ciclos que lleva, el tipo de sangrado y los síntomas que puedas padecer.

Este es un indicador clave para detectar este m tipo de casos como tener un gran sangrado, fuertes dolores, si dura más tiempo del que debiese (teniendo en cuenta que un periodo normal dura entre tres y siete días).

Además de los fuertes dolores que puedan padecerse y no sean frecuente.

2. Edad

Este factor de la naturaleza es inminente en el proceso biológico.

La mujer puede concebir hijos desde la pubertad hasta la menopausia, algunas mujeres son más propensas y otras no.

Aún así la edad en la que la mujer alcanza su punto álgido y es óptimamente más fértil es entre los 20 y los 25 años.

En la actualidad se ha pospuesto la edad media a los 35 años para ser madre, ya que se ha enfocado más en el ámbito profesional, por lo que la capacidad de fertilidad disminuye.

La calidad de los óvulos es menor y las posibilidades de tener un bebé pueden verse afectadas.

La capacidad fértil de una mujer depende del número de folículos que produzca.

Si nace con alrededor de unos 800.000-100.0000 folículos y en cada menstruación pierde cerca de los 2.000, tiene a lo largo de su vida unos 400-500 periodos en los que agota estos folículos.

Después de la menopausia la fertilidad suele ser ausente generalmente.

3. El peso te avisa

Cuando se produce una variación brusca en el peso, generalmente suele ser aumento del mismo, puede indicar algún tipo de problema de salud.

El sobrepeso o la obesidad en las mujeres generan desequilibrios hormonales que les afecta en la regulación del periodo menstrual, lo que da lugar a una dificultar en la concepción del embarazo.

Además de esto el sobrepeso está relacionado con el ovario poliquístico. Este síndrome lo padecen algunas mujeres que no producen suficientes hormonas y el óvulo no madura. Se pueden dar periodos menstruales muy irregulares o incluso ausencia del mismo (amenorrea secundaria).

Este síndrome suele hacer que se produzca demasiada cantidad de insulina, la hormona que ayuda a regular  y almacenar los niveles de azúcar.

Al haber tanta cantidad de insulina el organismo libera gran cantidad de hormonas masculinas conocidas como andrógenos, los cuales interfieren en la ovulación y hacen más difícil la concepción.

Es muy importante deshacerse de esos kilos de más antes de quedarse embarazada, ya que aumenta considerablemente las posibilidades de concebir y favorece un embarazo sano y sin complicaciones.

Además del ovario poliquístico, el sobrepeso puede dar lugar a diabetes o problemas en la piel, lo cual es negativo para la salud y requiere de cuidados específicos.

De esta manera es importante controlar el peso teniendo en cuenta que un índice de masa corporal (IMC) superior a 25 es obesidad y reduce notablemente las probabilidades de embarazo y si es superior a 30 indica un problema grave de salud.

4. Ni por exceso ni por defecto

Al igual que el sobrepeso, el peso por debajo del índice de masa corporal de 18 también genera complicaciones a la hora de ser madre.

Si el peso corporal es muy escaso, el cuerpo se pone en modo ahorro y lo primero que empieza escatimar es en la producción de óvulos porque el cerebro interpreta que el organismo no está correctamente nutrido y necesita sacar energía.

La reproducción no es un mecanismo esencial para mantenerse con vida, de manera que el cerebro va ordenando la regulación de la producción de óvulos.

En algunos casos de dietas extremas o peso inferior a los 50 kilos en mujeres, se puede llegar a perder el periodo, lo que es muy negativo para la hora de quedarse embarazada.

5. Las infecciones

Algunas infecciones pueden afectar la fecundación, ya que las infecciones vaginales por hongos o bacterias alteran la densidad del moco cervical afectando a la cantidad de óvulos que se producen e impidiendo el paso al esperma, o bien obstruyendo las trompas de Falopio.

Otras infecciones pueden ser las infecciones en los ovarios, infecciones en el útero, tuberculosis y de inflamación pélvica.

El problema de estas infecciones es que alguna muestran síntomas y son fáciles de diagnosticar pero otras no muestran nada y pasan desapercibidas hasta que se detectan mediante un cultivo o alguna otra prueba médica.

6. Tabaco

El tabaco es un enemigo a la hora de quedarse embarazada. Fumar más de 10 cigarrillos al día supone más dificultad para concebir.

Los componentes del tabaco son muy tóxicos y hacen que la maduración de los ovocitos (un precursor inmaduro del óvulo, o célula huevo) sea menor y se produzca una alteración en el número de cromosomas, lo que puede dar lugar a una enfermedad  genética.

Con el tabaco se producen mayores tasas de abortos, ya que la capacidad receptiva del endometrio disminuye, aumentan los embarazos ectópicos (embarazo fuera del útero) y se ralentiza en movimiento de los cilios en las trompas de Falopio por lo que interfiere en el paso de los gametos.

Está comprobado que las mujeres fumadoras adelantan la menopausia entre 1 y 3 años.

En el caso de los hombres, la nicotina afecta al plasma seminal que se encarga de transportar los espermatozoides afectando a la concentración y  movilidad de estos.

7. Estrés

El estrés va asociado a sentimientos negativos y ansiedad, los cuáles van siempre de la mano en estos casos porque son causa y consecuencia a la vez.

Generalmente se suele crear un bucle en el que aparece la preocupación o tensión, luego la ansiedad o impotencia acerca de la situación y seguidamente el estrés. Pueden ir alternándose entre ellos y es muy difícil cortar esta espiral destructiva que hace que se creen ambientes tensos y discordantes normalmente con la pareja y luego a nivel más amplio.

Ante el estrés es muy importante que se trabaje la comunicación con la pareja y más aún cuando es un tema que les afecta a ambos y están directamente implicados emocionalmente.

Deben cuidarse ellos mismos y cuidar el uno del otro, ya que el apoyo es fundamental a nivel psicológico para una embarazada.

Del mismo modo,  el varón con ansiedad tiene menor secreción de testosterona, mayor tendencia a la impotencia, disminución de la líbido y el rendimiento sexual y alteración en la producción de espermatozoides.

No hay un mecanismo clave por el cuál el estrés reduce la fertilidad perosí se sabe que afecta a los mecanismos que intervienen en el sistema nervioso, el sistema endocrino y el sistema inmunológico.

8. Ejercicio físico

El ejercicio físico ayuda a controlar el peso, mantenerte en forma, reducir el colesterol y el riesgo de obesidad y enfermedades cardiovasculares.

Favorece la producción de hormonas y su regulación, es muy beneficioso para eliminar el estrés y la ansiedad que tan negativamente afectan a nuestro organismo, por lo que facilita el sueño y el descanso del cuerpo y la mente.

Para las embarazadas disminuye esos dolores y molestias típicos del embarazo, ayuda en la preparación para el parto fortaleciendo los músculos y aumenta la resistencia haciéndonos estar más sanos.

Es más fácil recuperar la forma más rápidamente después de dar a luz.

Hay estudios que han demostrado que realizar ejercicio durante el embarazo reduce el riesgo de padecer preeclampsia (hipertensión en el embarazo) o diabetes gestacional (las hormonas del embarazo bloquean la acción de la insulina).

Hacer entre 20 y 30 minutos de actividad física todos los días mejora la capacidad del organismo para concebir porque fortalece los músculos y mejora la acción reguladora de las hormonas y su producción.

9. Trabajo

El tipo de trabajo y el ambiente laboral afecta en gran parte al estado de salud de una persona, de manera que un ambiente laboral con contaminantes ambientales (metales pesados, pesticidas, radiaciones, etc) pueden afectar al equilibrio hormonal.

En el caso masculino, trabajar a elevadas temperaturas afecta a la calidad de vida de los espermatozoides. Llevar ropa muy ajustada como ropa interior o pantalones, tomar baños con agua muy caliente también hace que aumente la temperatura testicular y por consiguiente afecte al esperma.

10. Cafeína

La esterilidad y el aborto son más recurrentes en personas que consumen diariamente cafeína.

Esta sustancia altera el organismo y termina afectando a la capacidad de gestación.

Se aconseja no beber más de dos tazas de café diarias, ya que más puede afectar la reproducción.

La cafeína disminuye la producción de la hormona prolactina en la sangre y cuando esto sucede aumenta la dificultad para concebir.

11. Dieta

La alimentación es un factor clave en el proceso de concepción.

Una dieta poco equilibrada y escasa en nutrientes afecta negativamente tanto en hombres como en mujeres que desean ser padres.

Algunas dietas pueden ser causa de infertilidad porque privar al organismo de determinados nutrientes esenciales es nocivo y afecta directamente a la salud privando al organismo de la capacidad reproductiva.

Es aconsejable reducir las grasas trans presentes en productos industriales como bollería, frituras…

Además controlar el consumo de proteínas animales como los embutidos, carnes rojas, marisco y así favoreciendo el consumo de proteínas vegetales como legumbres, frutos secos, soja, vegetales, ya que que estos nutrientes son beneficiosos para la fertilidad.

Algunos de los nutrientes que favorecen la actividad reproductiva

  • Vitamina B6: cereales integrales, nueces y legumbres
  • Vitamina C: naranjas, limones y kiwis
  • Vitamina A: zanahorias, calabazas, albaricoques y hortalizas de hojas verdes
  • Vitamina B12: huevos, carne, lácteos y sus derivados
  • Vitamina E: aceite de oliva, almendras y semillas
  • Ácido fólico: carne, marisco, hortalizas y legumbres)
  • Zinc, que favorece la movilidad de los espermatozoides: carnes rojas, cacahuetes y anacardos
  • Selenio, que aumenta la calidad del esperma: germen de trigo, marisco y algas marinas
  • Hierro, que es muy importante en la fertilidad de las mujeres: legumbres, carnes rojas, hígado y huevos
  • Arginina: lácteos, carne, pollo y chocolate
  • L-carnitina: carnes rojas, levadura de cerveza, germen de trigo y soja
  • Isoflavonas: soja
  • Coenzima Q10: pescados, frutos secos y aceite de soja

12. Alcohol

El alcohol puede variar los niveles de prolactina de la mujer, la hormona que interviene en la concepción. En el hombre produce alteraciones en la calidad de los espermatozoides y puede causar disfunción eréctil.

Realmente, existe una preocupación global respecto a la esterilidad, pero si ya has intentado tener un hijo y todavía no lo has conseguido, quizá tras este repaso a las causas más frecuentes de la esterilidad puedas estar más cerca de cumplir tu sueño de traer una criatura al mundo.

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